domingo, 13 de mayo de 2012

A las madres de mayo... que con paciencia y ternura pueden llenar una fortuna de abrazos y dulzura. Mi felicidad no tiene límites con el solo hecho de saber que sigues allí, pensando en mi y esperando al reloj para poder marcar y escuchar mi voz. Este amor tan especial lo atesoro como un cristal y lo quiero aprovechar hasta el último día en que te pueda abrazar. Felicidades abuela, por tu trabajo y dedicación... felicidad para mi de ocupar este puesto que me llena de emoción.

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